LA DESINFECCIÓN EN EL DISTRITO NUNCA SE DETUVO

Les dicen los caza fantasmas, pero ellos se denominan asimismo “Los cazadores de virus”. A veces vestidos de negro o blanco, estos hombres trabajaron duro, y continúan haciéndolo, durante los meses del estado de emergencia sanitaria y aislamiento social para desinfectar las calles de todo el distrito a fin de cuidarnos de esta terrible pandemia que azota al Perú y a todo el mundo.

Desde muy temprano estos hombres cargan diariamente en sus espaldas 30 kilos de máquina y desinfectante líquido. Cristian Raúl Núñez Tevés (18), Bryan Castilla Obispo (21), Pohol Macha Santivañez (20), Anderson Centeno Soriano (27), Luis Antonio Guerrero Huanca (38) y Diego Esteban Núñez (21) son solo un equipo que representan a todos aquellos cazadores de virus que se fajaron por el distrito en los meses de marzo, abril, mayo y junio pese al temor de contraer el covid-19. Ellos son los personajes de la foto.

Luis Antonio, por ejemplo, es padre de dos menores niños, y durante la cuarentena llevó como estandarte de lucha y para honrar el apellido que lleva, es un Guerrero, no permitió que su miedo lo venciera y decidió darlo todo por el distrito. “Tenía miedo de contagiar a mis seres queridos. Doy gracias a Dios por estar bien de salud yo y mi familia”, comentó.

De otro lado, la situación de Christian Raúl es como todos aquellos adolescentes que buscan forjarse un mejor futuro. A sus 18 años es estudiante de la carrera de mecánica de mantenimiento en Senati, dejó de estudiar cuando comenzó la cuarentena y entró a trabajar al área de Limpieza Pública de la Municipalidad de Lurín.
“Me siento muy a gusto con el trabajo que realizo. Es un trabajo arduo y en algunas zonas se hace complicada la labor de desinfección, pero me siento bien ya que este es un gran apoyo para todo mi distrito”, y según relata en más de una ocasión “los pobladores nos han invitado agua, leche, gaseosa, hasta biscochos y otras cosas”.

“Con ver esas pequeñas acciones uno se da cuenta de lo agradecidos que están con el trabajo que hacemos y eso me impulsa a que quiera echarle más ganas a mi labor”, expresó, además está contento de haber retomado sus clases, aunque sea de manera virtual.

Por su parte, Anderson Centeno, siente que ha dado su granito de arena en la lucha contra esta pandemia. También vivió con el temor de contagiarse él y su familia, por ello siempre fue estricto y respetuoso de las medidas sanitarias. “Durante todo este episodio he vivido con respeto y con mucho cuidado porque tengo familia que vive conmigo. Siempre manteniendo la distancia y el tapa boca”, indicó.
Con la personalidad que lo caracteriza, Anderson agradece el cariño recibido por los vecinos y asegura que continuará desinfectando con esmero las calles en beneficio de la población del distrito.